He llegado a mi hogar, con la esperanza que las cosas siguieran tal como yo las recordaba, esas sensaciones que atesoraba con la memoria.
Pero no fue así, me encontré con miles de nuevas sensaciones, nuevos recuerdos para atesorar.
Me sentí un poco defraudado.
Inmediatamente después de sentirme defraudado me sentí feliz.
Eso me agrado.
Pero también me di cuenta que muchas cosas no habían cambiado.
Eso también me agrado.
Al final me di cuenta que ser subjetivo te juega malas pasadas, y la memoria también.
Eso ultimo me gusto.