domingo, enero 13, 2008

En mi hogar

He llegado a mi hogar, con la esperanza que las cosas siguieran tal como yo las recordaba, esas sensaciones que atesoraba con la memoria.
Pero no fue así, me encontré con miles de nuevas sensaciones, nuevos recuerdos para atesorar.
Me sentí un poco defraudado.
Inmediatamente después de sentirme defraudado me sentí feliz.
Eso me agrado.
Pero también me di cuenta que muchas cosas no habían cambiado.
Eso también me agrado.
Al final me di cuenta que ser subjetivo te juega malas pasadas, y la memoria también.
Eso ultimo me gusto.

1 comentario:

:) dijo...

Aunque no estemos presente las cosas siempre van a cambiar, porque nada se estanca, porque el tiempo sigue y el mundo no gira en torno a nosotros, dicen que los cambios generalmente son para mejor, y es ahí cuando nos podemos desilucionar o conformar, todo depende, por eso tampoco hay que vivir de recuerdos, (los recuerdos solo sirven para que los recuerdes jaja ) saludos